contenidonota
El proyecto solo empezó a moverse cuando dejé de describirlo como un juego futuro y lo traté como una prueba actual. Eso implicó salas más pequeñas, menos estadísticas y mucha menos ceremonia alrededor de la progresión.
La mayor parte de la tensión venía del movimiento y el ritmo, no de un sistema de combate profundo. Cuando eso quedó claro, todo lo demás pasó a ser negociable.
La restricción útil no era el tiempo. Era elegir una sensación que proteger y permitir que el resto siguiera siendo áspero.
